Language

Gallery

Suscribirse al boletin






MeteoBunyol

 

Visita Lirondo

  

Circuito Urbano Valencia

 

 

 

 

 

 

Buñol celebra a lo grande su tradicional "Tomatina" PDF Print E-mail
No hay traducciones disponibles

 

EFE Buñol Valencia- 30-08-2006

Buñol celebra a lo grande su tradicional "Tomatina"

 
Alrededor de 40.000 personas ansiosos de fiesta y diversión revivieron este miércoles en la localidad valenciana de Buñol la tradicional tomatina, una vehemente pero amistosa batalla en la que se emplearon como únicos proyectiles más de 110 toneladas de tomates maduros.

Como cada último miércoles de agosto desde hace 61 años, esta pequeña localidad del interior de la provincia de Valencia acoge la visita de decenas de miles de turistas procedentes de todo el mundo que acuden para sumarse a esta singular fiesta, que cuenta ya con un apartado propio en los catálogos turísticos.

Además de los vecinos de Buñol y su comarca, que se vuelcan en la organización de esta peculiar batalla, no es difícil encontrar en las calles de esta población a viajeros llegados desde Japón, Corea, Bélgica, Australia, Estados Unidos, Canadá, Italia, Francia o Alemania.
   
Alrededor de 40.000 personas ansiosos de fiesta y diversión revivieron este miércoles en la localidad valenciana de Buñol la tradicional tomatina, una vehemente pero amistosa batalla en la que se emplearon como únicos proyectiles más de 110 toneladas de tomates maduros.

En apenas una hora, de 11 a 12 de la mañana, absolutamente todos los participantes, y también aquellos que se atreven a asomarse por alguna de las ventanas desde las que se contempla el espectáculo, sufren las consecuencias del paso de cinco camiones volquete cargados hasta los topes con tomates 'pera'.

La cooperativa de Xilxes (Castellón), encargada de abastecer de tomates a Buñol durante para Tomatina, es responsable también de seleccionar únicamente aquellas hortalizas maduras aptas para ser lanzadas, aunque obviamente siempre se suele colar alguna que otra pieza verde, cuyo impacto resulta menos agradable.

Según comentó la concejala de Fiestas, Feria, Cultura y Deportes, Pilar Garrigues, "la gente recibe varias recomendaciones antes de iniciar la batalla, por lo que, dentro de lo que cabe, suele reinar el sentido común a la hora de no hacer daño a los demás".

"Aquí se viene vestido de blanco y se ha de salir de rojo habiéndoselo pasado bien, de eso se trata la Tomatina", recalca la concejala responsable de la organización, quién además no duda en hacerse eco del escaso número de accidentes que se suelen registrar, pese a la aglomeración de gente en torno a los camiones y la estrechez de las calles por donde discurren.

La cantidad exacta de tomates que se pueden llegar a lanzar es una incógnita que sólo los responsables de la cooperativa de Xilxes conocen con exactitud, pues aunque el Ayuntamiento contrata 100.000 kilos, siempre hay excedentes en las compras que la cooperativa castellonense suele realizar en Badajoz o Tudela (Navarra).

"Sabemos que normalmente se suelen lanzar entre 108 y 111 toneladas, aunque el año pasado fueron cerca de 130, pues se dispuso un camión más (seis). Esa cantidad fue exagerada, muchos tomates ni siquiera fueron pisados o aplastados, y las labores de limpieza fueron mucho más costosas de los habitual", reconocía la concejala Pilar Garrigues.

Desde hace unos años, el Ayuntamiento ha tratado de erradicar la improvisada costumbre de arrancar las camisetas a los participantes, ya que considera esta práctica abusiva y el posterior lanzamiento de la tela mojada y anudada resulta doloroso.

De hecho, existe un amplio dispositivo de control tanto dentro de la propia Tomatina, a cargo de voluntarios, como en las inmediaciones por parte de la Policía Local y Protección Civil para evitar que se introduzcan envases de vidrio u objetos cortantes.

Aunque existe cierta polémica en torno al origen de esta fiesta (1945), declarada de Interés Turístico en 2002, la historia más difundida cuenta que fue un grupo de amigos quien inició una batalla de tomates en la plaza del pueblo al paso de un desfile de gigantes y cabezudos. De hecho, esta conmemoración no estuvo oficialmente permitida hasta 1959, y su organización no recayó en manos municipales hasta 1980.

Además de la ingente cantidad de tomates, llama la atención la celeridad y organización con la que se restablece la normalidad en las calles de Buñol, pues en pocas horas las mangueras y sumideros borran cualquier rastro de esta hortaliza, hasta el próximo año

 

 
< Prev
 

Viajes Tienda Online

Travel Barcelona Buñol

Travel Barcelona Buñol

 

ComunitatValenciana

   Ajuntament de Valencia

Access form






Lost Password?
No account yet? Register

Sponsors

Cemex

Soinval

 DiazCorbin

borde